Si muero antes de que anochezca no será por que yo lo haya buscado; pero fíjate, así son las cosas.
Uno se despierta un día con los ojos medio pegados de sueño para ir a trabajar, baja a la calle aun soñoliento, se olvida de mirar si vienen coches y ¡pumba!, directo al otro barrio. En fin, el ciclo de la vida continua, unos nacen y otros mueren.
Siendo positivos nunca había sentido que fuera a vivir tantos años, así que he superado mi propia expectativa de vida con creces, incluso me da la impresión de haber estado robándole horas a alguien sin saberlo.
Dejo cosas a medias, claro que las dejo. La única manera de no dejar cosas pendientes es morirse lentamente y eso precisamente es lo último que desearía, si algo es desagradable, mejor que sea rápido, la incapacidad de actuar o pensar por la falta de tiempo es el mejor anestésico.

Bueno, si llega a pasarme algo y alguien lee esta nota no sé que demonios pensarán de mi, pero supongo que una vez muerto la vergüenza o formas no tienen razón de ser.
Tal vez debiera incluir un "os echare de menos a todos allá donde esté", o un simple "a los que os quise, lo sabéis, a los que odié, también". Lo pensaré.
A lo que iba. Alguien me decía la semana pasada que necesitaba unas vacaciones como el comer, pues a ello voy, mañana a estas horas espero haber llegado a puerto.
Mi destino: Navarra. Visita a los Pirineos orientales, tan cerca y tan desconocidos para mi. Mi principal objetivo, la selva de Iratí.
Si vuelvo, habrá fotos.
lunes, 27 de septiembre de 2010
Si muero antes de que anochezca (II)
16 que también siguen respirando Etiquetas: escapadas, ombliguismo, rayadasviernes, 24 de septiembre de 2010
Desgracia ajena
18 que también siguen respirando Etiquetas: historiadero, ombliguismo, rabietas, rayadasYa es de noche, pero a pesar de la oscuridad ves una columna de humo a lo lejos.
Sigues tu camino.
Comienzas a escuchar las alarmas de los camiones de bomberos; el sonido se intensifica con cada paso que das y sin ser consciente de ello comienzas a acelerar el paso. Quieres saber que es lo que sucede; realmente lo deseas, al menos la noche no será la misma basura de siempre y tendrás algo que contar a tus amigas mas allá de los cotilleos habituales en el tugurio de enfrente de enfrente de casa.
No lo dices en voz alta, ¡qué pensarían de ti si lo hicieras! esas cosas se piensan, las piensa todo el mundo, te dices, pero nunca en voz alta.
Deseas ver fuego, deseas ver dolor en las miradas de desconocidos para sentirte mas viva, para sentir un atisbo de emoción en tu amarga y patética vida, para sentirte afortunada y apreciar esa existencia que estás tirando por el retrete cada día que se apaga. Deseas ver sangre.
Comienzas a lamentarte por no haber vuelto antes a casa, tal vez podrías haberlo vivido como un espectador privilegiado desde tu propia ventana, podrías haber hecho un par de fotos para acompañar el relato que ya estás creando en tu mente. Te preguntas qué hubieras hecho si hubieras estado allí en ese momento. ¿Hubieras esperado unos minutos para llamar o hubieras llamado al instante?. No es una decisión fácil... si llamas al instante sabes que serás el salvador, te encanta que te den las gracias y sentir que el mundo gira a tu alrededor, pero tal vez te quedes sin espectáculo, y si esperas demasiado es posible que alguien que se te adelante, y no es eso lo que querrías. Cada vez sientes mas rabia de haber salido de casa, pero es posible que si te das prisa consigas ver algo todavía.
Giras la esquina que lleva a tu calle. Por fin puedes ver las llamas.
Tu expresión cambia, sales corriendo, empujas a todo aquel que se interpone en tu camino, te colocas en la acera frente a tu portal y contemplas con lágrimas en los ojos cual es el origen de aquel fuego mientras maldices a gritos a la gente que parece disfrutar del espectáculo.

A los que aman el morbo por el morbo en este pais de catetos, a los que prefieren ver caer a alguien antes de ayudar a que no caiga, a los que requieren de sufrimiento ajeno para no dejar de respirar ¡va por vosotros!
jueves, 23 de septiembre de 2010
No soy
11 que también siguen respirando Etiquetas: rayadasSiento que hoy, simplemente no soy,
No existo, o es eso tal vez lo que desearía, ni siquiera eso lo tengo claro.
Me hablan y no acabo de comprender el significado de las palabras que estoy escuchando; asiento como un autómata, pero solo desearía que callaran y dejaran que mi mente se desvinculara completamente de mi cuerpo durante el tiempo necesario para saber dónde estoy y por qué. Por pura inercia les respondo palabras que no acabo a adivinar de dónde proceden.
Intento centrar la vista y aclarar mi mente; me piden que solucione esos problemas tan vitales para el maldito banco y tan insignificantes para mi, pero dentro de mi cabeza hay tanto y tan poco a la vez que solo quedan las ganas de huir de este horrible sótano en el que tiro a la basura hasta diez horas diarias de mi vida. Ni siquiera me quedan fuerzas de volver la vista atrás para mandar a todos esos trajeados al lugar del que jamás deberían haber salido.
Intento evadirme, escaparme con lecturas ajenas a este mundo. Leo una y diez veces una misma frase y tampoco soy capaz de comprender el significado de todas esas palabras. Si pudiera llorar, lloraría de rabia.
No ha sido un día diferente al resto. Nada importante ha sucedido para que el chip de autodestrucción que cada uno llevamos dentro se active, pero siento que hoy la vida me ha vencido.
martes, 21 de septiembre de 2010
A la libertad
11 que también siguen respirando Etiquetas: musica, videosHabrá un día en que todos al levantar la vista,
veremos una tierra que ponga libertad.
Hermano, aquí mi mano, será tuya mi frente,
y tu gesto de siempre caerá sin levantar
huracanes de miedo ante la libertad.
Haremos el camino en un mismo trazado,
uniendo nuestros hombros para así levantar
a aquellos que cayeron gritando libertad.
Sonarán las campanas desde los campanarios,
y los campos desiertos volverán a granar
unas espigas altas dispuestas para el pan.
Para un pan que en los siglos nunca fue repartido
entre todos aquellos que hicieron lo posible
por empujar la historia hacia la libertad.
También será posible que esa hermosa mañana
ni tú, ni yo, ni el otro la lleguemos a ver;
pero habrá que forzarla para que pueda ser.
Que sea como un viento que arranque los matojos
surgiendo la verdad, y limpie los caminos
de siglos de destrozos contra la libertad.
Nunca había visto en Zaragoza una concentración espontánea semejante a las vividas estos días en distintos rincones de la ciudad. Se ha ido un trocito de la historia viva de Aragón con él.
viernes, 17 de septiembre de 2010
Lluvia
16 que también siguen respirando Etiquetas: ombliguismoEn una vida anterior viví una tarde como esta: gris y lluviosa.
Paseaba entre sombras de edificios junto a él, más allá del tiempo y del espacio.
La lluvia llevaba tiempo mojando el suelo, pero en mi sueño no importaba que mi pelo estuviera completamente empapado, ni que el andar saltando sobre los charcos no tuviera ya problema alguno.
Miré al cielo, sentí las lágrimas del cielo sobre mi rostro, y ese día volví a enamorarme.
Hoy he mirado de nuevo al cielo y he sonreído al comprobar que aunque el tiempo pasa, no todo cambia.