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lunes, 7 de noviembre de 2011

Inicio - Fin

He conocido gente maravillosa.
Personas que intentaban salvar el mundo con el esfuerzo de un único par de manos; otras que convencidas de la inutilidad de semejante plan se dedicaban a deshacer lo que aquel par de manos obraban.
He conocido hombres invisibles; hombres cuya alma era enturbiada por la propia soledad,obligados a adoptar un disfraz de indiferencia frente al mundo mientras en silencio permitían veían crecer una gangrena que les encadenaba a la oscuridad.
He tenido primeras impresiones completamente erróneas, creyendo interesante a algún completo gilipollas y rechazando a otros que finalmente comprendí que llevaban una simple máscara.
He olvidado el nombre de gente que creí que iba a echar de menos cada día.
He tenido la mala suerte de tropezar con una persona completamente desquiciada, que primero se obsesionó conmigo, para posteriormente dejar de hablarme, y finalmente desear verme muerta. Todavía sigo pensando que un día saldrá en los periódicos.
También he aprendido a ser tolerante, a armarme de paciencia, a callar aunque supiera que llevaba la razón...

He aprendido muchas cosas y he conocido gente muy grande en estos casi siete años que he pasado en este trabajo.
Me dieron la oportunidad de trabajar con ellos cuando apenas sabía nada, y el viernes, después de tantos años, me fui sin hacer ruido, apenas sin despedirme. Mientras esperaba el autobús una sensación amarga me inundaba la garganta y ya sin nadie alrededor me permití soltar una lagrimilla que cerrara esa etapa, mientras recordaba aquel primer día rodeada de extraños, cuando mi único deseo era no tener que volver jamás allí.

Ya sé, la foto no tiene que ver con nada... pero es mía y me gusta

Hoy he comenzado una nueva etapa, y este primer día ha sido igual de desesperanzador que el anterior. Sentada en una mesa apartada del resto y con la única compañía de un viejo ordenador, me he sentido completamente sola en un lugar repleto de gente. Las horas pasaban y no ha habido nadie que ni siquiera fuera capaz de saludarme, simplemente se limitaban a mirarme con curiosidad al pasar a mi espalda.

En fin, mañana será un nuevo día de trabajo. Seguro que la situación mejora, porque empeorar es difícil.

lunes, 1 de agosto de 2011

Soy una zorra, y yo sin saberlo.

Soy una zorra, y yo sin saberlo.

Como no lo acabo de comprender (además de zorra debo ser tonta de remate), echo mano de internet para intentar aclarar mis ideas y saber si debo o no debo mosquearme.

El primer lugar al que acudo es la rae, y esto es lo que encuentro:
1. f. Mamífero cánido de menos de un metro de longitud, incluida la cola, de hocico alargado y orejas empinadas, pelaje de color pardo rojizo y muy espeso…. Para para, creo que definitivamente esta acepción no es correcta para mí. Yo no soy pelirroja. Sigamos.
3. f. Carro bajo y fuerte para transportar pesos grandes. Espero que no hayan querido llamarme carro riéndose de mí, porque lo que es fuerte fuerte, no es que sea.
4. f. prostituta. No creo que hayan querido llamarme algo tan feo, trabajo con personas adultas y responsables, no con seres prehistóricos, además, tengo pinta de cualquier cosa, pero de puta no. Sigo adelante.
5. f. coloq. Persona astuta y solapada. La verdad es que no sé qué es lo que querrá decir con la palabra solapada, pero mola que piensen que eres astuto. Creo que a esto es a lo que se debían referir.

Pues oye, que me quedo más tranquila. Estaba comenzando a pensar que cuando ciertos compañeros de trabajo denominaron como zorras a toda mujer capaz de llevar pantalón corto estaban diciendo algo malo, pero realmente tienen toda la razón. Mi astucia para sofocar los pocos días de calor de este verano, no tiene límite.

Tal vez un día venga a trabajar en pelotas, pero mientras, ¡voy corriendo a darles las gracias por el piropo!

miércoles, 6 de julio de 2011

Olor a mierda

El mayor problema de un sistema corrupto o injusto es el hecho de que la propia gente que lo sufre lo cree como la única opción.

Tal vez es que no he visto ni vivido todavía lo suficiente como para rendirme a la evidencia de que este es un país dónde el catetismo ilustrado no tiene límite.

¿Por qué o por quién luchar cuando en lo primero que deberías creer (la gente) te da la espalda y te hacen ver que luchas contracorriente por unos ideales absurdos? Que queda en ese punto, unirte a la masa informe de mierda y formar parte de ella hasta acostumbrarte a su olor u observarla desde fuera apenas pudiendo respirar del hedor.

Y ahora tengo dos opciones. Intentar construir una bomba atómica casera para evitar el sufrimiento de estos pobres mortales (no me deis las gracias), o irme de rebajas.

Pensándolo bien, apostaré por lo más sencillo; me voy de compras.
Espero encontrar de rebajas algo efectivo contra el olor a mierda, una mascarilla antigas tal vez, que con este calor se está haciendo insoportable.



* Aclaración: dada la duda que estoy generando con esta entrada quiero pedir tranquilidad, no sufrais por mí alma, no estoy tan mal como para ahogar mis penas en las rebajas. Era coña.
Cualquiera que me conozca sabrá que las ahogaré de una manera mas saludable: a base de alcohol. Típico, ¿verdad? que asco me da ser tan típica... mejor beberé aguarrás.

viernes, 17 de junio de 2011

¿Quieres trabajo? suplica y tal vez te de una oportunidad

Me citan en el culo del mundo a las 18:30.
Cinco minutos antes de la cita estoy allí e intento buscar una puerta por la que entrar al edificio, pero todo está cerrado. Desconcertada doy media vuelta comprobando si me he equivocado de edificio (no sería la primera vez) hasta que escucho pasos a mi espalda que me buscan.
Cuando me acompaña a la sala en la que debo esperar me doy cuenta de que en ese momento están realizando otra entrevista, y a través de los cristales reconozco a uno de mis compañeros de trabajo en la sala contigua. La pared es un simple cristal traslúcido, por lo que escucho completamente la entrevista; ese es el primer momento en el que pienso que las maneras de esta empresa no son serias.

Tras media hora esperando y rabiando por llegar tarde a clase de fotografía entran en mi sala las dos señoras, Comecarroña y Apuntadora.
Comienza la entrevista.

- Supongo que ya sabes cual es la situación de tu empresa y que la nuestra se queda con el proyecto que llevaba tu empresa y en cual trabajabas.
- Sí, mas o menos estoy enterada.
- Bien, cuéntanos algo sobre tu formación y el puesto que desarrollabas en el proyecto.
- Blablabla
- ¿Y cuanto tiempo te costó adaptarte al puesto que ocupabas? (seguro que está pensando: vamos a ver si contratando a un novato nos ahorramos a alguien mas caro)
- Pues no recuerdo. Unos meses.
- ¿Y por qué te sacaron del proyecto?
- Debido a una rebaja de presupuesto del cliente tuvieron que recortar el equipo.
 - ¿Y en ese proyecto con quién trabajabas? (como si no lo supieran de antemano teniendo gente que trabajaba con nosotros…)
- Pues con Asterix, Obelix e Ideafix. (lo apuntan las dos en sus papeles… raro)
- ¿Podrías decirnos una cualidad que caracterice a cada uno de ellos? (¿¿¿qué???)
- Emmmm, no sé, son los tres buenos compañeros de trabajo y he trabajado muy a gusto con ellos.
- Pero algo mas concreto, seguro que después de tantos años puedes definirnos de alguna manera. ¿Con qué palabra definirías a cada uno?. (y me pregunto quien le interesa realmente a esta tía, yo o mis compañeros… que tontería me pregunto, desde el principio sé que si ellos continúan ahí es por algo)
- Bien, pues Asterix es muy trabajador, Obelix sabe muchísimo de su trabajo e Ideafix es una persona muy organizada. (que tonta soy, ¿por qué he acabado diciéndole nada? Malditos nervios…)
- Entonces quieres decir que Obelix es mejor que Asterix….
- No, no, yo he dicho eso.
- Ya bueno, pero sí que podríamos decir que si tuvieras que poner a uno de los tres de jefe sería a Ideafix debido a que es el mas organizado…
- Tampoco he dicho eso.
- Vale, pero volviendo al asunto, si tuvieras que dejar fuera a uno de ese equipo, ¿a quien sería?
- A ninguno; los tres son competentes y eficaces.
- Pero seguro que hay alguno que lo esté menos. (ya empiezo a estar hasta los cojones de esa empresa, creo que aunque me ofrecieran el puesto se lo podrían meter por el culo)
- Pues entonces tal vez me eliminaría a mi misma.
- Pero…. estás compitiendo por el mismo puesto que ellos, no puedes decir eso, ¿es entonces que no te ves capacitada para esa responsabilidad?
- Claro que me veo capacitada, llevo haciendo eso seis años, pero ellos son tan capaces como yo.
- ¿Y qué estas haciendo ahora mismo?
- Estoy con formación interna en la oficina.
- El ambiente allí debe ser muy malo, ¿verdad? Porque claro, toda esa incertidumbre de no saber cuanto aguantará la empresa en pie, porque cuántos estáis en la oficina.
- No sé, no me acuerdo.
- 27. Están 27  (¡vaya con la Apuntadora!)
- Uffff que mal, y todos allí parados sin hacer nada todo el día, se debe estar fatal en esa situación, ¿verdad?
- No, te equivocas. Estaremos 27 pero no estamos todos parados. Y no, el ambiente no es malo dada la situación que vivimos.
- Aun así cuanta gente hay parada en total, ¿un 70%?
-   (joder, pero si sabe mas que yo…)
- Pues es que así no se puede aguantar mucho tiempo, porque además vuestra coordinadora es un pelín incompetente, porque quién manda mas ahí, ¿ella o vuestro jefe de proyecto?
- Pues no sé, supongo que cada cual mandará mas en lo que tenga que mandar…
- Bueno bien, ¿Cuánto cobras actualmente?
- Mmmm xmil. (como si no lo supieras…)
- Hemos dispuesto un salario que no admite ningún tipo de negociación para cada uno de los puestos, así que vamos a pagar en función del puesto y no de la experiencia que esa persona pueda tener, aunque sea en ese mismo puesto.
- …… (genial, pues contrata a alguien que no sepa nada y no te aproveches de la gente)
- Muy bien, ¿y cuanto estarías dispuesta a rebajar tu sueldo actual para optar al puesto? (¿cómo? Creo haber escuchado mal, ¿que cuanto estoy dispuesta a dejarme pisotear por vosotros? eso es un buen buitre... ofrecerle a un programador con seis años de experiencia en un puesto concreto 15000 putos euros. De VERGUENZA a lo que se ha llegado en este país, me dan ganas de decirle que no hace falta que me pague, que ya trabajo gratis si eso)
- NADA.
- Ahhh…. Bueno lo apunto. Y a pesar de saber la situación de tu empresa, sigues opinando eso. (apunta, apunta, pero deja que me largue ya... a ver si aún llego a fotográfía, y a ver si al siguiente eres capaz de meterle mas miedo del que intentas meterme a mi)
- SI.
- Vale, muy bien. Ya te llamaremos para decirte algo.
- Ok. Hasta luego. (tranquila, ni me llamarás, ni espero que me llames, ni quiero tu mierda de limosna.)

Hasta aquí a las agresivas tácticas que los departamentos de recursos humanos pueden llegar para conseguir demostrar quienes son los que mandan sobre quien. El intento de presión y de miedo por su parte son vergonzosos, el de que nos apuñalemos los unos a los otros; gente con la que he trabajado durante seis años, pero también reido, disfrutado y aprendido... y poco mas que comentar sobre las entrevistas que son meramente un recurso para obtener información y ayudarles a hacer su elección, en la que claramente no estaba desde el principio.
Y aunque me lo ofrezcan, por mi pueden meterse su puto trabajo por el culo; si necesitan a alguien desesperado, cubierto de miedo y al que arrebatar su dignidad como trabajador, que sigan buscando.


(Si en algún momento llego a completar dos años en paro, ya veré donde guardo la dignidad, mientras, intentaré conservarla)

miércoles, 30 de marzo de 2011

De señores y vasallos

Estamos en el siglo XXI, y pese a ello en una pequeña sala de trabajo de un triste sótano todavía se ven claras diferencia entre señores y vasallos. Una de las pocas diferencias es que ahora los vasallos tienen que vestir traje y corbata para ser distinguidos entre la plebe.

Hace unos días uno de los señores que se sentaba al fondo de la sala se puso enfermo, y su buen compañero en un afán de ahorro de energía decidió apagar aquellas luces a pesar de que sus vasallos seguían trabajando en ese mismo lugar.
No quiero juzgarlo ni criticarlo, quien soy yo para hacer tal cosa, tal vez pensó simplemente que después de tantos años habrían sido capaces de desarrollar visión nocturna o se habían inmunizado ante semejante panorama, y en parte estaba en lo cierto. Aquellas personas habían dejado crecer en su interior un miedo tan grande a los corbatudos que no eran capaces de levantarse y de decir "aquí estoy", estaban tan acostumbrados a no luchar por nada, a besar el suelo por el que sus señores pasaban que solo comentaron que era una buena medida de ahorro.
Los de la sala gemela los mirábamos con simple tristeza de ver como se arrastraban por el suelo sin que les importara, y pensando con ironía como muchas veces el que ha sido vasallo antes que señor acaba siendo doblemente cabrón.

Estos últimos meses, mas que nunca, han sido mas que suficientes para estar completamente harta de corbatudos, trajeados, prepotentes, de los malditos bancos, de ese oscuro sótano, de que me tengan durante diez horas al día delante del ordenador sin hacer practicamente nada mas que mirar pasar el tiempo, y del miedo y la cobardía de la gente. Cuando alguien consigue infundarte miedo es cuando de verdad posee una parte de ti mismo y puede hacer contigo lo que quiera.


La semana pasada nos informaron a mi y a un compañero de que eliminaban nuestros puestos como programadores en aquel banco y que nos íbamos a la oficina, y a pesar de saber que este no es sino un simple paso previo a la calle, no pudimos reprimir una sonrisa de alivio al saberlo.
Desde ese día, los superiores de aquel banco que pusieron nuestros nombres en un papel no se han atrevido a mirarnos, e incluso han evitado el saludarnos al cruzarse con nosotros.

Hoy ha terminado una etapa de mi vida que ha durado exactamente seis años y un mes, y tenía dos opciones: ser melodrámatica y sentirme afectada o celebrarlo; por supuesto he elegido la segunda. Hemos llevado bombones para celebrar nuestra marcha y hemos tenido la educación que estos señores importantes no han tenido: ir a despedirnos de ellos. Pueden haberse portado mejor o peor con nosotros, pero no tiene porque significar el que debamos rebajarnos a su altura... y además, la cara de qué coj... hacen estos aquí ha merecido la pena.

Todo termina, y todo empieza. Me llevo mucho de estos años, así que supongo que ha merecido la pena.
Mañana después de tantos años, por fin veré la luz.

viernes, 25 de marzo de 2011

¿Cómo se puede ser tan tonto?

Además de mis funciones como programadora informática, parece ser que ejerzo como psicóloga oficial de las mujeres de la limpieza.

Hace ya unos años una mujercilla a la que creo que le faltaba algún chispazo de cordura se quedó maravillada por mis figuras de papel, y al tiempo cometí un grave error: regalarle una de ellas.
Tan solo era un cuadrado de papel con forma de caballito de mar, pero para aquella mujer fue como si le hubiera hecho el regalo mas preciado que podían hacerle, y me entregó una confianza que no había luchado por ganar y la cual ni siquiera quería (aunque suene cruel).

Desde esa mañana, cada día a las dos de la tarde venía a buscarme.
Aparecía por mi espalda y me hacía salir al pasillo sin que le importara lo mas mínimo si estaba mi jefe presente o si estaba reunida, y si no me encontraba en mi sitio preguntaba por mí y me esperaba a pesar de no saber ni mi nombre.
En algunos casos le decía que no podía salir porque estaba ocupada, pero otros días algo en su mirada hacía que me sintiera incapaz de rechazarla de nuevo y salía a escucharla, simplemente era eso lo que necesitaba, ser escuchada.

Día tras día las historias sobre su hija, "la Lore", se repetían. Me preguntaba qué podía hacer con ella, se preguntaba a si misma por qué no podía ser como yo, y todo esto a pesar de apenas conocerme.
Siguieron las historias sobre su marido, sobre como la ignoraba y lo sola que se sentía en aquella casa que compartía con su familia, y por último comenzaron los llantos. Venía a mí con el simple propósito de desahogarse, yo, sin saber que hacer ni qué decir, me limitaba a callar y a elaborar en silencio excusas cobardes para terminar con esa situación. Mientras tanto, observaba las miradas de asombro y de incredulidad de mis compañeros que se tomaban a risa una situación que a mí empezaba a angustiarme.
Un día, con gran tristeza, me dijo que la trasladaban y no podríamos vernos. Ella lo dijo con lágrimas en los ojos, yo dando gracias a un dios en el que no creo.



Meses después, a la misma hora fatídica, conocí a su sustituta mientras limpiaba los baños, y todo comenzó igual pero distinto. No necesitó desencadenante para comenzar a contarme orgullosa la vida y obra de su hija "la Jenny" (juro que no me invento los nombres por muy típicos que suenen). Cada día que tenía la "suerte" de coincidir con ella en el baño me retenía durante mas de un cuarto de hora en el que simplemente me limitaba a escuchar, asentir y poco a poco retirarme hacía la puerta sin que ella fuera capaz de comprender que no solo estaba en el trabajo, sino que no me interesaba la vida de su hija.

Después de bastantes encontronazos tomé la decisión de evitarla. Pasaron meses hasta que me la volví a encontrar y me dijo "¡cuanto tiempo sin verte! ¿es que ya no vienes al baño?". Ese día habló durante horas (o eso me pareció a mí) de su hija y lo genial que es su vida, me cantó e ¡incluso me bailó! mientras yo agarrada al pomo de la puerta esperaba que terminara de hablar para poder escapar.

Y yo me pregunto, ¿cómo se puede ser tan tonto?, y por supuesto que no lo digo por ellas, lo digo por mí.

miércoles, 26 de enero de 2011

Excelente

El ámbito laboral no es mas que una guardería de adultos.

Tal es así que he llegado a olvidar el nombre real de algunos de los personajes que han pasado por aquí y de otros ni siquiera he llegado a saberlo nunca.
En estos años he coincidido con el Hombre de Gelatina, el Pelotilla, el Clic, Clark Ken, el Hombre que corre, la Troll, el Estirado o el Truñón, pero el que sin duda me ha hecho plantearme mas veces si existe un subgénero humano especial donde poder englobarlo, es el Sr. Burns.

Rondará los 150 años; es flaco, medio calvo y con manchas en la cabeza; vaga siempre en silencio, sin rumbo y con las manos tras la espalda, y la verdad es que su presencia me da cierto repelús. Cada vez que lo veo aparecer por la sala en la que trabajo caminando hacía el final y volver sin mas me lo imagino al acecho, esperando el segundo exacto para sacar su guadaña y llevarse una pobre alma con él.
A pesar de desconocer la existencia de palabras como paciencia o educación, se trata de un cultureta, que además de trabajar en un banco, es crítico de arte, escritor y columnista en un periódico; debido a ello y a siglos de experiencia se cree por encima de todo y todos.



Si hace unas semanas se cansó de una reunión y nos lo demostró levantando la mano para que nos fuéramos como si fuéramos perros, esta vez ha ido un paso mas allá.

Estando en una reunión con otro jefecillo compañero suyo, ha aparecido en escena. Nos ha observado cinco segundos para que le prestáramos atención, y al no conseguirlo directamente nos ha dicho: "perdonad pero tengo un asunto importante que tratar".

Nos hemos quedado todos esperando aquello que tenía que contarnos cuando ha mirado directamente a su compañero y le ha dicho "quiero comprarme otro coche y tengo dudas, no sé si comprarme un BMW o un Mercedes, ¿qué te parece?" Se han pegado mas de un veinte minutos hablando sobre los pros y contras de una y otra marca, sobre modelos, colores, terminaciones y potencias mientras los trabajadores de mi empresa les contemplábamos en silencio, con cara de incredulidad y preguntándonos si nosotros al menos cobraríamos este mes.

Nos ha alegrado al menos la cara cuando ha terminado su conversación con un "excelente".

sábado, 4 de diciembre de 2010

Reunión finalizada

Se aburre, tiene ganas de terminar la reunión y no sabe cómo hacerlo.
Comienza a apresurar sus palabras para poder poner fin en cuanto antes a esa situación, pero ellos parecen no querer ayudar.

Por su cabeza se pasean dos ideas enfrentadas. Una de ellas le dice que nunca hay que perder la educación y la compostura, pero esa idea apenas sobrevive un segundo antes de desvanecerse.

La segunda le dice que su traje y corbata le colocan en una situación de superioridad frente a aquellos dos personajes que se atreven a acudir en vaqueros al trabajo, y que tiene el derecho... no, el deber de utilizar esa posición privilegiada.

Echa un vistazo a sus dos interlocutores y decide que ese puede ser el momento oportuno, para qué esperar.
Levanta una mano con un dedo en alto, reclamando atención; ellos le miran extrañados y guardan silencio.
Ahora chasqueda un par de veces los dedos, señala la puerta y vuelve la vista hacía la pantalla de su ordenador.

La reunión ha terminado.



Que bueno.... dicen que los zaragozanos somos especialmente quejicas, y como zaragozana de pura cepa me quejo mucho, pero también me gusta ser optimista, que cobrar no cobraré, pero tengo trabajo, y lo mejor de todo, que yo fui la que cazó la galletita que nos lanzó al aire!!!! ¡¡¡guau guau!!!

lunes, 4 de octubre de 2010

A pique

He llegado al trabajo después de una semana fuera, preguntándome una y otra vez cómo había dejado que pasara el tiempo tan deprisa sin haberlo impedido, si realmente los días de vacaciones tienen el mismo número de horas, minutos y segundos, y llegando a la conclusión de que por muchos hechos que me presenten, ni lo creo ni lo creeré.

Año tras año he podido comprobar como los lunes van adornados de caras de sueño, aburrimiento y una desgana sin igual. A nadie le gusta sentir la rutina en su propia piel, pero si hay algo que empeora ese sentimiento, es el de un buen madrugón.
Esta mañana sin embargo, se respiraba algo distinto en el ambiente. La noticia de una lotería de Navidad anticipada llegó en forma de correo electrónico durante la semana pasada.

Realizan un ERE en mi empresa. Un total de 25 personas, algo mas de un tercio de los trabajadores, engrosará las listas del paro. La lista de "agraciados" ha sido realizada por unos jefes vascos que nadie conoce, y de la cual ya se han filtrado tres nombres que no han dejado indiferentes a nadie. Si hace un mes decíamos adiós al departamento de recursos humanos, ahora vamos a ver bajo mínimos el de administración, a despedirnos de la sección comercial y del único ( aunque intensamente incompetente) jefe que quedaba en la delegación de Zaragoza.

No he podido responder mas que con un "¡Que emocionante! tal vez pida un aumento de sueldo a ver si les parezco lo suficiente estúpida para que me incluyan en la lista".

Tras eso me han comentado que dos compañeros se cambian de empresa... "¡Fíjate!, si al final no tendrán que echar a nadie porque la gente se va a largar sin que se lo pidan", les he dicho. Y es que hay que ser positivo de vez en cuando y tomarse la realidad con un poco de humor, que desgracias mayores hay en la calle. Así pues lancé una profecía al aire diciendo que nuestra empresa no vería un nuevo año, y parece ser que por una vez sabía de lo que hablaba, o simplemente abrí los ojos donde el resto no quería hacerlo.

Cuando ves que el jefe que siempre conociste se larga y nombra a un patán como sucesor, es de intuir que el asunto no pinta bien. Yo creo que el anterior jefe quería la quiebra de la empresa, si no, no comprendo por qué hizo lo que hizo. Porque una persona que se "olvida" de hacer los papeles necesarios para prorrogar proyecto con la diputación cuando es prácticamente su único trabajo, o al que se le envían cientos de correos con confirmación de lectura de los que no obtienes respuesta, y que recuerdas al tiempo por un correo que dice "Mensaje eliminado sin leer" no es apta ni para hacer sudokus.

Cuando la coordinadora que se supone que tiene que sacar trabajo para su equipo, apenas sabe tu nombre y tiene las santas narices de pasar el día conectada al facebook en el propio edificio de la caja, y te planteas añadirla como "amiga" para recordarle en su muro que tienes una reunión con ella o que esperas que te conteste un correo importante, ya comienzas a preguntarte cómo hay tanto inútil copando puestos importantes en las empresas.

Cuando dudas si trabajas en una consultoría o en una ong porque la empresa no es rentable y mantienen gente durante años jugando al counter y viendo series en la oficina mientras otros sostenemos la empresa, es cuando empiezas a plantearte cuánto mas puede durar esta situación.

Cuando poco a poco perdemos clientes y nos cierran proyectos, la gente aparta la vista y se empeña en negar la evidencia. ¡Y lo mejor de todo es que por fin llega el día que tenía que llegar y aun hay gente que se sorprende! Y corriendo alarmados buscando ofertas de trabajo, y cursos y se llevan las manos a la cabeza pensando qué será de ellos.

Mientras escribo esto, llega un nuevo correo de la empresa. Nos comunican que debido a los problemas de facturación no saben cuando vamos a cobrar... esto ya me toca; a mi y a los seis míseros euros que tengo en la cuenta, pero como no quiero amargarme el día he decidido imprimir un nuevo documento de solicitud de vacaciones para regalarme el puente del primer fin de semana de las fiestas del Pilar, que oye... las penas ahogadas en alcohol son menos penas. Ya encontraremos manera de financiar la fiesta, si tengo que invertir parte de los ahorros, así sea.


Hace un par de meses mi jefe de proyecto pronunció la siguiente frase: "La caja nos va a regalar un viaje de turismo sexual. Nos va a mandar a tomar por culo a todos".


Suele llevar razón; pero no creo que lleguemos a ellos, la empresa conseguirá irse a pique ella solita, sin ayuda de nadie.


Decir que en lugar de lo escrito quería escribir un poco sobre los conciertos de la semana de Pilares, pero bueno.... que no tengo ganas, así que os dejo aquí un enlace por si alguien piensa hacer una escapada a la agobiante Zaragoza en fiestas: http://www.redaragon.com/ocio/fiestas/Pilar/conciertos_fiestas_del_pilar.asp

Destacar entre ellos los conciertazos de este viernes: Camela y Paco de Lucía, dificil decidirse por uno de los dos, ¿verdad? Para ir haciendome a la semana que me espera, este jueves ire al concierto de The Brew, si es que consigo acompañante, si no tal vez, vaya sola.

 

martes, 27 de julio de 2010

Malditos banqueros

Conversación entre dos encorbatados de la Caja y yo

- Yo: Buenos días, subo a explicaros en funcionamiento del programa de formateo de datos para el Banco de España que os he preparado.
- Encorbatado nº 1: Ah, si si, ven por aquí guapa.
- Encorbatado nº 2: Vamos a ver que cierro esto...
- Encorbatado nº 1: Espera, espera, que he visto algo mal en esa excel que tienes abierta, es una tontería, pero mejor si lo pones bien. Mira, ahí donde has puesto sí, le falta un acento.
- Encorbatado nº 2: No, no, no.... que te equivocas, es que esto es un desplegable y solo puedes elegir sí sin acento. Ya sabes, esto lo ha hecho un informático, no escriben libros, y bueno leer, leer.... ya sabes. Jajajaja
- Encorbatado nº 1: Jajajaja, que razón tienes
- Yo: Llevo la mano trasera al bolsillo trasero del pantalón, justo al mango del cuchillo frutero que llevo siempre guardado por si se presenta una situación similar a la dada. Mientras lo hago sonrío a uno; sonrío al otro, que me mira divertido y pensando "¡Quién es el jefeeeee!, ¡Quien es el jefeeeeeeee". Saco el cuchillo sin darles tiempo a reaccionar. Le rebano el cuello al primero de ellos mientras al seboso encorbatado número dos se le borra la estúpida sonrisa de la cara y me mira con amargura a punto de pedir clemencia, pero no le doy tiempo, le clavo el cuchillo en el pecho mientras le pregunto, "¿Quién dices que era el jefe?".



Bueno, tal vez no haya sucedido exactamente así. Tal vez aquella yo haya agachado la cabecita y recibido el golpe sin tan siquiera abrir la boca por miedo a decir algo inadecuado. Al fin y al cabo son clientes, y el cliente siempre tiene la razón, ¿no?

Este trabajo cada día me exaspera más. No les vale meternos en los sótanos cual cucarachas y considerarnos una especie de raza inferior, sino que encima tienen el valor y poca educación de reírse de ti en tu propia cara. Malditos banqueros....

lunes, 24 de mayo de 2010

Mi muerte


Mi compañero ha vuelto a las andadas. Volvió a comentarle al majara que odiaba su trabajo y un día nos mataría a todos, pero esta vez la respuesta ha sido distinta.

Todo serio, el majara le pidió que me matara primero a mi.

No sé como sentirme, resulta dura la evidencia de que alguien desee tu muerte. Por el momento, cuando me lo han contado me ha dado la risa tonta.

Ahora no sé que hacer, si comenzar a alejarme de él y no mirarle a los ojos, o poner a prueba su cordura. Creo que haré lo segundo. Siempre me ha gustado el riesgo.

martes, 4 de mayo de 2010

Personas que matar

Creo que mi compañero de mesa tiene un afán científico demasiado exagerado que le lleva a experimentar con el majara, haciendome pensar que el momento de la aniquilación total está mas cerca.

Hoy de nuevo ha puesto a prueba la completa incapacidad del majara para pillar dobles sentidos, las ironías o saber con seguridad cuando se está hablando en serio y cuando no.

Estaba sentado en la mesa de una compañera cuando el majara se le ha acercado diciendole en broma, ¡que guapa te veo! a lo que él ha contestado, "si ya ves que aquí estoy sentado, en el sitio de la zorra ésta. Todas las mujeres son unas zorras, y todos los tios sois unos cabrones, ojala pudiera mataros a todos"

Puede que el experimento haya sido algo arriesgado y lo dicho algo fuerte, pero si conoces a mi compañero y sabes la relación que tiene con dicha zorra, ni por un instante puedes creer que lo que dice lo dice en serio.

Lo preocupante ha sido la respuesta del majara, que se le ha acercado al oido completamente serio y perturbado por lo escuchado y solo le ha dicho "te odio" antes de volver a su sitio.

Un juego peligroso, que creo me situa en el número dos de la lista del majara de "personas que matar". No está mal, voy bajando puestos, esperemos que no planee una matanza colectiva, si no apañada voy.

De todas maneras que decir, a él le hace gracia, a mi realmente me da miedo este tipejo.

lunes, 3 de mayo de 2010

Buenos días, Sr. Cabrón

Mira que odio la hipocresía y que la gente sienta esa necesidad de caer y que le caiga bien todo el mundo.... pero hay veces que no hay mas remedio para seguir en el juego de la sociedad.

Casi a diario me cruzo con un señor del trabajo, por llamarlo de laguna manera, al que saludo cordialmente con una sonrisa y deseándole buenos días, y tras lo cual siempre finalizo el saludo con un inaudible "cabrón"

¿Por qué? Porque se lo merece, porque me encantaría saludarle con un buenos días, Sr. Cabron, mirandole fijamente a la cara si ello no me acarreara ningún tipo de problema, pero, no claro, no puedo hacerlo.

miércoles, 21 de abril de 2010

El majara

Nos rodean personas con graves problemas psicológicos y algunos otros bastantes pasados de rosca sin que apenas seamos capaces de darnos cuenta de su presencia. Están en todos lados, camuflados entre gente normal, con una sonrisa en la cara y un puñal el el bolsillo trasero de sus vaqueros, y me da que al ritmo que sigue la vida cada vez habrán mas paranoides, esquizofrénicos, bipolares y demás chalados del mundo. Que no digo que no tengan derecho a vivir, ni mucho menos, pero lo peligroso es que no están tratados y nisiquiera ellos mismos son capaces de saber lo que serían capaces de hacer, pero a mi no me engañan.

Los veo, veo a través de su máscara de normalidad y percibo sus miedos y sus sensaciones.

En el trabajo tenemos uno de ellos, no de los peligrosos, mas bien de los que intentas por todos los medios alejarte lo mas posible sin entender por qué.
Me sería dificil definirlo, es como un adulto prepotente, pedante y palurdo, capaz de memorizar todo, pero con una mente infantil, ideales inexistentes y una capacidad de empatia propia de un pingüino que hace que su manera de relacionarse con el mundo sea francamente caótica.

Tiene un nosequé que hace que su simple presencia me incomode y me dé repelús, y ya lo siento, que el muchacho suficiente tiene con ser lo raro, rarísimo que es y lo marginado que se encuentra. Algo bueno tenía que tener ser como es, y es que el mismo no se da cuenta de todo ello, vive en su burbuja de superioridad, creyendose por encima de todos y mirándonos por encima del hombro.

Yo sigo pensando que un día vendrá a trabajar, se le cruzarán los cables y matará a alguien, y siendo un poco egoista, solo espero no ser la victima.